Registro de Artistas

Algunos datos acerca de los circuitos de exhibición según RDA.

Autor:

Claudia Alejandra Pelera

Congreso:

XIII Jornadas de Investigación del Instituto de Historia del Arte Argentino y Latinoamericano "Luis Ordaz"

Fecha:

Abril 2012

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XIII JORNADAS DE INVESTIGACION DEL INSTITUTO DE HISTORIA DEL ARTE ARGENTINO Y LATINOAMERICANO “LUIS ORDAZ”

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS UBA

 

Título: Algunos datos acerca de los circuitos de exhibición según RDA

 

Desde nuestro sitio web advertimos en el último tiempo  un incremento de las artes multimediales y la fotografía junto con una proliferación creciente de espacios de exhibición en los órdenes regional, nacional e internacional. Hay circuitos regionales interesantes y siguen siendo convocantes las galerías de San Pablo para lanzar artistas al mercado, paulista e internacional. Junto con la Bienal y las ferias, San Pablo, Rio  y Buenos Aires trazan un eje de asentamiento de las prácticas contemporáneas desde el siglo pasado. Desde luego no es el único (Estados Unidos es un competidor en la recepción) pero tampoco perdió vigencia, afianzando el circuito regional con la Bienal del Mercosur. Aunque estemos en un mundo de múltiples intercambios (y aun en posiciones desiguales) la reconfiguración del mapa cultural, a pesar de los condicionamientos del mercado de arte, está relacionado con los cambios políticos de la región. Resulta en este sentido muy significativa la propuesta de la última Bienal del Mercosur, llevada a cabo entre septiembre y noviembre de 2011, con el título “Ensayos de geopoética”, en la cual se presentaron obras y debates vinculados con las relaciones entre lo local y lo global, la geopolítica, las fronteras y las alianzas transnacionales. Si la comparamos con la primera bienal (en 1997) que se había organizado por núcleos (artistas constructivos, de la Nueva Figuración y contemporáneos), se ve que en ella se recuperaban las líneas fundantes de la asimilación de lo moderno en la región, mientras que en la última no hay segmentación por tendencias sino una propuesta conceptual desde la curaduría, convocante de múltiples poéticas asimiladas.

De nuestros artistas registrados, quien tiene más exposiciones simultáneas actualmente (y de quien decíamos en una presentación anterior que era llamativa su tardía consagración en la escena paulista) es León Ferrari: está en el MALBA, en el Parque de la Memoria, en el Palais de Glace, en el Museo de Arte del Banco de la República en Bogotá, y en la Galería Time Square de Nueva York.

Pero si bajamos a los barrios, también vemos que en algunos casos, siendo artistas con menos trayectoria que León Ferrari, pueden realizar en un mismo año varias exposiciones, a menudo porque realizan un tipo de práctica que les reserva lugares o circuitos específicos o a raíz de la proliferación de espacios en la ciudad y en la región. A modo de ejemplo, puedo describir lo que ocurre en el barrio de Almagro, donde los artistas registrados se reparten en, aproximadamente, un tercio de pintores, un tercio de fotógrafos y el otro tercio lo comparten quienes realizan esculturas, videos, instalaciones y multimedia. Quien tiene más difusión en el país es el pintor y grabador Alberto Morales, quien expuso sus obras en varios espacios de la provincia de Buenos Aires, Ushuaia (donde presentó su trabajo Sur Polar Arte en la Antártida), Mendoza, La Pampa y Córdoba.; contando con dos exposiciones fuera, en Suecia y Japón. Quien tiene más exposiciones fuera es el fotógrafo Pablo Garber quien, habiendo comenzado a exponer en 1998, presentó sus trabajos en los Estados Unidos, Méjico, Puerto Rico, Perú, España y Bélgica (en la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Bruselas). Por su parte, el fotógrafo Daniel Faunes –quien además declara hacer grabado y multimedia- participó en varios salones y bienales en el país y en la exposición Arte argentino en Nueva York (Museo del Bronx, 1989) y en la 1ª Trienal Andinamericana (Santiago de Chile, 1993). Se advierte también la continuidad de algunos artistas en ciertas galerías: el pintor Diego Santos hizo varias exposiciones en Objeto A, un espacio relativamente nuevo; Lorena Guzmán (escultora), con las Galerías Transarte y Vasari participó de Expotrastiendas y ArteBA.  En la última versión de ésta, la galería Vasari tuvo un lugar adicional (junto con Ruth Benzacar y otras del exterior) participando del 1º U-Turn Project Rooms, que consiste en una sección (auspiciada por Mercedes Benz) en la que se presenta “lo mejor del arte contemporáneo internacional”, a juicio de quienes lo seleccionan. La mayoría, sin embargo, registran exposiciones dentro de la ciudad y quienes se dedican a las expresiones multimediales, trazan circuitos específicos en sitios tan variados como Notorius y Tecnópolis. Las obras más difundidas en la región y el exterior son fotografías y grabados, lo que repite en el barrio de Almagro la tendencia que observamos en la comuna 1, la que tiene más densidad de artistas.

Comparando estos datos con los de barrios como Villa Pueyrredón, Villa Ortúzar, Villa Luro y Villa Lugano, donde se registraron pocos artistas pero la tendencia que se empieza a perfilar en estos barrios es  la de mayor difusión al interior de la ciudad, con la excepción  de la escultora Paulina Webb.

Habiendo tomado una muestra de estos barrios, formada por aquellos que registran la misma cantidad de artistas: Villa Pueyrredón, Villa Ortúzar, Villa Urquiza y Parque Chas, puedo dar los siguientes datos: La mayor parte de los artistas declara como principal práctica a la pintura. El promedio de exposiciones en el país es de 7 y en el exterior de una cada uno. Se quitó de la cuenta a la escultora Paulina Webb, quien declara 69 exposiciones (desde su inicio en 1994), que van desde las realizadas en la Casona de Olivera hasta las que tuvieron lugar en museos como el Sívori y el Larreta, salones nacionales, ferias y galerías. Es notable que en 2001 haya realizado tres exposiciones, una en Nueva York, una en Delft y otra en la Estación José Hernándes del subte.  Evidentemente se trata de alguien que sabe aprovechar todos los espacios, pero esto no es lo más representativo de los barrios relevados.

Seguimos sin registrar artistas en Villa Riachuelo y tenemos una sola, Laura Montanaro (de difusión nacional) en Villa Luro.

En cambio, se incrementó la cantidad de Palermo, lugar donde se detecta mucha variedad. Contamos con gente que inició actividad en 2004 (Jmelnitzky, Sirmurgh y Rowinski) junto a una Cristina Dartiguelongue que comenzó en 1964 o un Diego Fontanet que lo hizo en 1972. Por lo tanto pensé que un promedio de exposiciones nacionales y, especialmente, internacionales no podía ser un indicador válido. Noté que como crecieron las prácticas fotográficas, video-arte y multimedia, se ampliaron los circuitos de exhibición. Donde sí saqué un promedio es en los destinos de los envíos fuera del país con este resultado: la mayor parte de las obras de los artistas de Palermo se conocieron en los Estados Unidos de América; el segundo lugar lo ocupa Méjico y el tercero, Italia. El resto se dispersó en forma pareja en 8 países de América Latina, 6 de Europa occidental y algo fue a Canadá y a Pakistán.

Las conclusiones provisorias  confirman, en líneas generales, las tendencias anteriores. La mayor densidad de artistas se mantiene (a veces independientemente de la densidad de población) en ciertos barrios, generándose una relación de centro-periferia al interior de la ciudad. Las nuevas prácticas se dan en circuitos específicos y las galerías marcan otros. Dentro del país, se nota la participación en galerías y museos provinciales. Fuera del país, Europa occidental y América siguen siendo los principales receptores. Las discusiones sobre las relaciones centro-periferia no están saldadas, aunque hayan comenzado a proliferar circuitos nuevos. Si el arte es mercancía, es obvio que hay que hacerlo visible en las rutas del coleccionismo. El diálogo entre lo local y lo global se mantiene aunque se vaya  desvaneciendo la categoría impuesta de la “identidad latinoamericana”. Considero indiscutible el proceso de apropiación de las modalidades contemporáneas, cuyo resultado es el enriquecimiento de las propias prácticas como instrumento de investigación artística. Lo que habría que evaluar, en cada caso, es qué se hace con eso.

 

Bibliografía

Guagnini, Nicolás: “15 minutos en la caverna” en  Ramona Revista de artes visuales.. Nº 24. Julio 2001. Págs. 32 y 33.

Laudanno, Claudia: “Thomas Cohn, un galerista que siempre apostó por el arte emergente” en  Revista Magenta. Año XII, Nº 119.Julio 2004. Págs. 38 a 40.

Rebollo Gonçalves,Lisbeth: “8ª Bienal del Mercosur” en Revista Art Nexus Nº 83, volumen 10, año 2011. Págs. 58 a 63

Sitios web

http://residentefernandavilella.blogspot.com.ar/2012/03/caminar-con-el-diablo: Mosquera,Gerardo: “Contra el arte latinoamericano”

http://registrodeartistas.com.ar.

 

mily:"Times New Roman";mso-ansi-language: ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR;mso-bidi-language:AR-SA'>[3] García Calinia: op. Cit. Pág. 121.

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