Registro de Artistas

RDA como herramienta para estimar la difusión internacional de la obra de los artistas de Buenos Aires

Autor:

Claudia Alejandra Pelera

Congreso:

XI Jornadas de Investigación del Instituto de Historia del Arte Argentino y Latinoamericano "Luis Ordaz" FFyL. UBA.

Fecha:

Abril 2010

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XI JORNADAS DE INVESTIGACION DEL INSTITUTO DE HISTORIA DEL ARTE ARGENTINO Y LATINOAMERICANO “LUIS ORDAZ”

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS UBA

 

Título: RDA como herramienta para estimar la difusión internacional de la obra de los artistas de Buenos Aires.

 

 

En el marco de las propuestas para la elaboración de indicadores hacia la concreción de un mapa de las artes visuales en las comunas de la CABA se evalúan los datos.  Se estiman críticamente los circuitos de exhibición y envíos a bienales.

 

En casi todas las comunas hay artistas registrados que declaran haber realizado exposiciones en el exterior del país. Los índices varían entre el 8 y el 50% para aquellos que declaran haber hecho más de 10 y entre el 15 y el 83% para aquellos que declaran haber hecho menos de 10, los que resultan porcentajes altos. El primer intento para la elaboración de indicadores fue relacionar dos variables al interior de cada comuna: cantidad de artistas registrados y cantidad de exposiciones en el exterior declaradas, lo que dejó en claro que en las comunas en las que hay pocos inscriptos esos porcentajes resultan inválidos, no sólo como proyección general sino como dato válido de comparación con lo sucedido en las comunas con un alto índice de registro, como son las Nos. 1, 13 y 14 (que abarcan Puerto Madero, Retiro, Montserrat, San Telmo, Constitución; Nuñez, Belgrano, Colegiales y Palermo). En éstas, la variable relativa a exposiciones en el exterior se subdividió en dos: 10 o más exposiciones y menos de 10, resultando el siguiente cuadro:

 

Comunas                 Porcentajes de artistas con exposiciones en el exterior

                                           Con más de 10      Con menos de 10

1                                         23 %                       41 %

13                                       25 %                       35 %

14                                       30 %                       39 %

 

Aún cuando la base numérica de la cantidad de artistas de estas comunas es superior a 20, siguen siendo datos provisorios, pero nos llevan a suponer que si alrededor del 40 % de los artistas de esas comunas tienen por lo menos una exposición en el exterior caben dos posibilidades: o que sean más proclives a registrarse quienes tienen más exposiciones (de los cuales el 40 % lo hace fuera) o que estos porcentajes sigan siendo insuficientes para conformar verdaderos indicadores estadísticos.

Para las comunas con menor cantidad de artistas se recurrió a una simple suma. Con la excepción de la comuna 8, que no registra ninguna muestra fuera del país, en todas las demás se contabilizaron sobre un total de 108: 23 artistas hicieron más de 10 y 14 menos de 10. Así, más del 34 % de ellos parece que tienen difusión internacional (se quitaron los decimales).

En general, en esta difusión prevalecen las  obras de pintura. En segundo lugar, se encuentran con cifras similares el grabado, la fotografía y las esculturas/objetos. La mayoría se realizaron en América (Brasil, Chile, Colombia, Venezuela, Cuba, los Estados Unidos y Canadá son los más repetidos) y Europa (especialmente España, Francia, Alemania e Italia). Hay algunos casos excepcionales que llegaron a Asia. Dos ejemplos: la exposición de pinturas de Sofía Quirno en la embajada argentina en Islamabad (Pakistán) y la de Néstor Goyanes –de grabados- en Kanagawa, Japón, en ocasión de la Trienal Internacional de Grabado. Entre los que tienen menos de 10, se han advertido circuitos fijos, o determinados por el tipo de producción (las exposiciones internacionales de grabado, de cerámica, etc.) o por circuitos personales que suelen repetir el país (en general se nos escapan los motivos de la coincidencia, que solo pocas veces es originada por una residencia permanente a partir de la obtención de becas). En cambio, los artistas con más difusión internacional muestran más dispersión por el planeta. Por tomar solamente un ejemplo: las últimas muestras de Nora Correas se dieron en Brasil, Estados Unidos, Chile, Francia, Alemania, Noruega y Cuba.

Estas apreciaciones preliminares son una primera aproximación y no podrán convertirse en indicadores hasta que no tengamos mayor cantidad de artistas registrados, pero como herramientas son útiles en tanto nos conducen a la indagación de casos puntuales, como son por ejemplo, los envíos a las Bienales.

Revisando los datos de los últimos diez años y tomando en cuenta solamente las Bienales de La Habana, San Pablo y Venecia, pudimos seguir los pasos de algunos de nuestros artistas.

Residente en la comuna 1, Juan Carlos Romero participó en la 7ª Bienal de La Habana de 2000. Compartía el envío argentino con obras de Nora Aslán, Enrique Banfi, Fabiana Barreda, Oscar Bony, Leandro Erlich, León Ferrari, Jorge Macchi, Silvana Peral, Liliana Porter, Miguel A. Ríos, Gustavo Romano, Graciela Sacco, Judi Werthein y el Grupo Escombros. La convocatoria era Una bienal entre dos tiempos y sus curadores seleccionaron los proyectos a partir del tema de la comunicación humana en tiempos de globalización. En ella, la mayor parte de los países participantes pertenecen a la periferia de los centros económicos, habiendo varios de América Latina y el Caribe, de África y de Oriente. Romero presentó una instalación (mural gráfico y xilografía industrial) realizada en el año 2000, La desaparición. En ella se advierte el sentido de denuncia, al haber expresado con palabras inconclusas los conceptos: exclusión, desocupación, marginación, extinción. Se eslabona con otras instancias de difusión internacional que el artista había tenido en tiempos  previos a  la Bienal, como son: haber obtenido el 1º Premio Vespelle del Gaia (en Tarragona), una presentación de obras en la Exposición de Libros de Artista, en Santiago de Chile y la participación de la VI Bienal Internacional de Poesía Experimental en Méjico y en la 30ª Yokusaka Peace Exhibition de Japón, todo en 1999. Aquí se puede comprobar la dispersión antes mencionada.

A León Ferrari, de la comuna 2, además de estar presente en La Habana con dos obras de 1997 (El que no está conmigo y Ámate), participó de la de San Pablo en 2006 y la de Venecia en 2007.   La crítica Sarah Thornton señala que en Venecia hay una distribución jerárquica de las zonas, reservándose la central a los países “centrales” y la proporción de dos tercios a los europeos. Dice que en la Bienal de 2007 se presentó la obra de León Ferrari, donde su “….Cristo crucificado en un avión de la Fuerza Aérea estadounidense concitaba una respetuosa atención en el Arsenale” (Thornton, S., Siete días en el mundo del arte. Edhasa, 2009, pág. 219). Para la opinión de Cuahutémoc Medina[1] la obra de Ferrari fue una de las excepciones a la “tendencia conservadora” de la curaduría que había hecho ese año Robert Storr[2]. La pregunta es por qué se envió una obra de más de 40 años a un espacio que pretende capturar la escena artística global, teniendo el artista obras más recientes.

León Ferrari había presentado en 2006 dos conjuntos de obras en San Pablo: la realizada en los últimos años (esculturas, objetos, cuadros y un video) en la 27º Bienal (espacio compartido con otras obras de nuestro país, como la instalación de Tomás Sarraceno y las obras del Taller Popular de Serigrafía) y una selección de más de cien trabajos representativos de toda su trayectoria en la  Exposición  Poéticas y Políticas, que se presentaba paralela a la Bienal en la Pinacoteca de San Pablo. Ésta a su vez era una síntesis de la realizada en 2004 en el Centro Cultural Recoleta y que fuera cerrada y rehabilitada por la Justicia. En la Bienal de San Pablo era su primera presentación. Interrogado por un periodista de la revista Bien’Art sobre por qué demoró tanto tiempo para presentar una muestra en la Bienal, el artista contestó “No sé”. Luego le pregunta “¿Cómo mantenerse actual después de 50 años de trabajo?”, a lo que Ferrari contesta: “Ayuda de dios…”[3] Lo cierto es que antes había sido el escándalo de la retrospectiva del Centro Cultural Recoleta.  Su curadora (y de la Pinacoteca paulista), Andrea Giunta, manifiesta que la de Recoleta fue visitada por 70.000 espectadores, motivó una manifestación y una misa en su contra y cuatro manifestaciones en su respaldo, provocó mensajes de repudio y de apoyo, casi mil artículos en diarios y revistas, una solicitada en su defensa con más de 2.800 firmas, y que los medios masivos de comunicación se ocuparan del asunto, entre ellos varios programas de televisión y hasta un artículo en el diario Le Monde de París. El haber sido clausurada y reabierta por la Justicia generó un debate sin precedentes sobre el lugar de la expresión artística e hizo, entre muchas otras cosas, que la gente descubriera una obra de 1965, que después fue enviada a la Pinacoteca de San Pablo y la Bienal de Venecia.

Distinta fue la situación del envío de la obra de Luis Felipe Noé (comuna 4) a Venecia 2009.  Dos obras de gran formato (La estática velocidad y Nos estamos entendiendo) fueron hechas especialmente para la muestra. Esto fue excepcional, cuenta el  curador del envío nacional, Fabián Lebenglik. Que la obra no estuviera hecha y que respondiera al tema convocante Hacer mundos. Había que responder a ciertos lineamientos: la expresión del dibujo y la pintura, la presencia de artistas clave e influyentes que se mantuvieran activos y la proximidad al proceso de producción de obras que representasen una imagen del mundo. Él eligió a Noé, justificó los motivos de su elección y le transmitió al artista que su idea curatorial no era la de un homenaje sino la realización de obras a futuro. Noé aceptó el desafío y después de conocer los lineamientos y el espacio expositivo, se puso a trabajar. El haber incorporado el poco tiempo disponible como parte intrínseca de la obra y el seguimiento  de los lineamientos marcados por los organizadores de la Bienal son las dos excepciones que marca Lebenglik. El haber transparentado el mecanismo de la elección por parte del curador, es una excepción que marcamos nosotros y que nos ayuda para conocer ciertas vías de acceso a esos escenarios consagratorios que muchas veces se nos ocultan.

Por el momento, estamos realizando otras indagaciones sobre la difusión de los artistas, a partir de las primeras pistas que nos ofrece la página, y queda pendiente para cuando los artistas de las zonas periféricas de la ciudad se hayan registrado suficientemente, la puesta en práctica de los indicadores inicialmente propuestos para una comparación de las producciones de las comunas.

 

Bibliografía

A.A.V.V. “León Ferrari. Sem perder a ternura”, en: Revista Bien’Art . San Pablo, Fundación Bienal de San Pablo, 2006, págs. 32 a 35.

A.A.V.V. Séptima Bienal de La Habana 2000. Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam. Catálogo. Madrid, Editorial Cromart, 2000.

Giunta, Andrea: Poscrisis. Arte Argentino después de 2001. Buenos Aires. Siglo XXI Editores, 2009.

Lebenglik, Fabián. Catálogo de la 53º Esposizione Internazionale d’arte. Partecipazioni nazionali. Rep. Argentina. Venecia, 2009.

Thornton, Sarah: Siete días en el mundo del arte. Buenos Aires, Edhasa, 2009.

www.registrodeartistas.com.ar.

 

 

 



[1] Curador mejicano de la Tate Modern y miembro del Instituto de Investigación Estética de la Universidad Autónoma de Méjico, presente en la Bienal de Venecia.

[2] Robert Store es estadounidense,  Decano de la Escuela de Arte de la Universidad de Yale.

[3] Revista Bien’Art, San Pablo, 2006, página 35.

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